
El Gobierno presentó una reforma al mercado de capitales que busca abrir nuevas vías de financiamiento para la exploración minera en Chile, con reglas especiales para compañías junior e incentivos destinados a atraer tanto inversionistas nacionales como fondos extranjeros hacia proyectos que todavía no cuentan con una mina en producción.
La propuesta forma parte del Proyecto de Ley de Mercado de Capitales, la Casa Propia y el Ahorro, presentado este miércoles 9 de septiembre. En su componente minero, la iniciativa apunta a reducir las barreras que actualmente enfrentan las empresas de exploración para levantar recursos en el mercado bursátil chileno y, al mismo tiempo, convertir a Santiago en una plataforma capaz de canalizar capital hacia nuevos proyectos mineros.
Un segmento especial para financiar mineras junior
El proyecto crea un Estatuto de Incentivos para la Inversión en el Segmento Junior de la Bolsa. Bajo este esquema, las bolsas podrían establecer, previa autorización de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), un mercado diferenciado para empresas de innovación y crecimiento y compañías dedicadas a la exploración minera.
Para las compañías exploradoras, la propuesta reemplaza parte de las exigencias tradicionales de inscripción, oferta pública e información continua por un régimen adaptado a empresas que se encuentran en etapas tempranas de desarrollo. Tampoco sería necesaria su inscripción en el Registro de Valores, aunque deberán operar con un Agente Patrocinador encargado de revisar el cumplimiento de los requisitos y sus obligaciones de información.
La medida busca resolver una dificultad habitual de las llamadas mineras junior: necesitan financiar sondajes, estudios geológicos y campañas de exploración durante años antes de saber si un depósito podrá transformarse efectivamente en una mina. Al no disponer todavía de producción ni ingresos operacionales, gran parte de estas compañías depende de sucesivas rondas de inversión privada.
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, sostuvo que incorporar este tipo de compañías al mercado de capitales permitiría repartir el riesgo de la exploración y atraer fondos de inversión nacionales e internacionales. Según la autoridad, Chile busca que una mayor proporción del capital requerido para descubrir nuevos yacimientos pueda levantarse directamente en el país.
Incentivos tributarios apuntan al riesgo de la exploración
La reforma no se limita a simplificar el acceso a la bolsa. También introduce beneficios tributarios para quienes financien empresas del nuevo segmento.
Entre las medidas contempladas figura un crédito contra el impuesto global complementario equivalente al 35% de la inversión, con un límite de 50 UTA. Además, bajo determinadas condiciones, el mayor valor obtenido por la venta de acciones podría tener el tratamiento de ingreso no constitutivo de renta.
Para las empresas mineras se agrega un mecanismo especialmente dirigido a la exploración greenfield, es decir, aquella realizada en zonas que no corresponden a extensiones inmediatas de minas en operación. El proyecto permitiría traspasar determinados gastos de estas campañas hacia los inversionistas que aportaron los recursos, buscando compensar parte del elevado riesgo de financiar proyectos que pueden terminar sin un descubrimiento económicamente explotable.
La reforma general también busca facilitar la entrada de inversionistas no residentes al mercado financiero chileno, ampliar determinadas exenciones tributarias y eximir de IVA la exportación de servicios financieros. El objetivo declarado por el Ejecutivo es posicionar a Chile como un centro financiero regional y aumentar la capacidad de las empresas locales para atraer capital extranjero.
Chile destina US$874 millones a exploración minera
El proyecto aparece en momentos en que Chile mantiene uno de los mayores presupuestos de exploración minera del mundo, aunque buena parte del gasto sigue concentrada en grandes compañías y en zonas próximas a operaciones existentes.
Según cifras de la Comisión Chilena del Cobre citadas por el Ministerio de Minería, el presupuesto de exploración alcanzó cerca de US$874 millones durante 2025, unos US$80,7 millones más que en 2024. De ese total, aproximadamente US$206 millones correspondieron a exploración inicial, mientras que el cobre concentró el 76% de los recursos, equivalente a US$669,6 millones.
Daniel Mas señaló además que en 2025 operaban 94 compañías de exploración en Chile, frente a 110 registradas en 2016. De las actuales, 48 tienen origen canadiense, 18 australiano y solo 15 son chilenas, una estructura que refleja la importancia que ya tiene el financiamiento extranjero para este segmento de la industria.
La apuesta del Ejecutivo es que el nuevo esquema no solo permita financiar proyectos dentro de Chile. Mas planteó que, si el segmento logra suficiente profundidad y credibilidad, Santiago podría convertirse en una plataforma para levantar capital destinado a proyectos de exploración en otros países latinoamericanos, siguiendo modelos desarrollados durante décadas en mercados mineros como Canadá.
Por ahora, los cambios son parte de un proyecto de ley y no constituyen beneficios vigentes. La propuesta deberá avanzar en su tramitación legislativa y posteriormente requerirá la implementación de las normas y mecanismos regulatorios correspondientes antes de que las mineras junior puedan comenzar a operar bajo el nuevo sistema.












