Revisa el tiempo en las faenas mineras de Chile
Minería Internacional

Empleo minero en Perú crece 11,1% y supera los 291 mil trabajadores en junio

El empleo en la minería peruana creció un 11,1% en junio, superando los 291 mil trabajadores, con Arequipa liderando la contratación y una fuerte participación de empresas contratistas.

Empleo minero en Perú crece 11,1% y supera los 291 mil trabajadores en junio
Seguir en Google

La actividad alcanzó 291.044 empleos directos durante el sexto mes de 2026. Arequipa concentró el 15,3% del total nacional, mientras las empresas contratistas explicaron casi tres cuartas partes de la fuerza laboral minera.

El empleo directo en la minería peruana alcanzó 291.044 trabajadores en junio de 2026, un aumento de 11,1% frente al mismo mes del año anterior, consolidando la expansión que viene mostrando la contratación vinculada a operaciones mineras, servicios especializados y empresas conexas.

El resultado supera ampliamente los 261.895 puestos registrados en junio de 2025 y prolonga la trayectoria positiva observada durante los primeros meses del año. Respecto de mayo de 2026, cuando el sector se encontraba cerca de los 288 mil trabajadores, la dotación también volvió a avanzar.

La evolución resulta relevante no solo por el volumen de puestos generados, sino también por la estructura que está adquiriendo el mercado laboral minero peruano. La mayor parte de los trabajadores ya no depende directamente de las compañías titulares de las operaciones, sino de una extensa cadena de contratistas y proveedores que participa en construcción, mantenimiento, movimiento de materiales, servicios técnicos, ingeniería y otras actividades relacionadas con las faenas.

Las cifras corresponden a las estadísticas sectoriales recopiladas por el Ministerio de Energía y Minas de Perú para junio de 2026.

Casi 30 mil empleos más que hace un año

La diferencia entre junio de 2025 y junio de 2026 equivale a cerca de 29.150 nuevos puestos de trabajo directos, una expansión significativa para un sector intensivo en capital y caracterizado por altos niveles de especialización técnica.

En el primer semestre, el promedio mensual de empleo minero llegó a aproximadamente 283.388 trabajadores, manteniéndose por encima de los registros del año anterior y confirmando que la expansión no responde únicamente a un movimiento puntual de un mes.

La tendencia también se observa al revisar los registros anteriores de 2026. En abril, la minería empleaba directamente a 282.520 personas, mientras que en mayo el indicador continuó aumentando, antes de volver a crecer durante junio.

Para la economía peruana, esta dinámica amplía el impacto de la minería más allá de la producción de cobre, oro, zinc, plata y otros minerales. Cada operación activa una demanda constante por transporte, construcción, servicios industriales, mantenimiento, seguridad, alimentación, alojamiento y suministro de equipos, multiplicando el efecto laboral hacia empresas que trabajan alrededor de las principales zonas productoras.

Arequipa concentra más de 44 mil trabajadores

La distribución regional muestra una fuerte concentración de los puestos de trabajo en los principales territorios mineros del país.

Arequipa lideró el empleo minero durante junio con 44.643 trabajadores, equivalentes al 15,3% del total nacional. La región mantiene así su posición como el mayor polo laboral de la industria minera peruana.

En segundo lugar se ubicó La Libertad, con 24.813 trabajadores y una participación de 8,5%, seguida por Ica, con 24.535 empleos y 8,4% del total nacional.

La presencia de Arequipa en el primer lugar responde al peso de las operaciones mineras instaladas en la región y al ecosistema de servicios generado en torno a ellas. La concentración de empleo también confirma el impacto territorial que puede alcanzar una industria minera de gran escala cuando se combina con cadenas regionales de proveedores, infraestructura y capacidades técnicas.

El fenómeno plantea, al mismo tiempo, un desafío permanente para las regiones productoras: lograr que una mayor proporción de las oportunidades laborales pueda ser cubierta por trabajadores residentes en los territorios donde se desarrollan las operaciones.

La formación técnica, la certificación de competencias y la disponibilidad de especialistas continúan siendo variables decisivas para incrementar la contratación local.

Contratistas explican casi tres de cada cuatro empleos

Uno de los datos más relevantes de junio está en la composición del empleo.

Las empresas contratistas mineras y compañías conexas concentraron el 72,8% del total de trabajadores, mientras que las empresas mineras titulares representaron el 27,2%.

Además, el empleo asociado a contratistas aumentó 15,3% interanual, una expansión considerablemente superior al crecimiento de la contratación directamente realizada por las compañías mineras, que avanzó 1,3% frente a junio de 2025.

La estructura refleja cómo ha evolucionado la operación de las grandes faenas. Actividades que requieren especialización, flexibilidad operacional o ejecución por proyectos son desarrolladas crecientemente mediante empresas externas.

Esto incluye mantenimiento de plantas, construcción, perforación, transporte, movimiento de tierra, montaje, servicios eléctricos, procesamiento, ingeniería y distintas tareas de soporte.

Para el mercado de proveedores mineros, el crecimiento de la contratación representa una señal de mayor actividad operacional y demanda por servicios, aunque también eleva la importancia de los estándares laborales, de seguridad y productividad exigidos a las empresas que participan de la cadena minera.

Participación femenina llega a 24 mil trabajadoras

La fuerza laboral minera peruana continúa mostrando una brecha significativa entre hombres y mujeres.

Durante junio se registraron 24.055 mujeres trabajando directamente en minería, equivalentes al 8,3% del empleo sectorial.

Los hombres alcanzaron 266.989 trabajadores, concentrando el 91,7% del total.

Aunque la presencia femenina sigue siendo minoritaria, su participación muestra una evolución gradual. En mayo de 2026 las mujeres representaban aproximadamente 8,2% del empleo minero, y en abril la proporción se encontraba en torno al 8,1%.

El aumento se produce en un contexto donde las compañías mineras vienen ampliando programas de formación e incorporación de mujeres en áreas operacionales, mantenimiento, conducción de equipos, ingeniería, procesamiento y funciones profesionales.

La transformación tecnológica de las faenas también puede modificar esta composición durante los próximos años. Automatización, operación remota, digitalización y mayor utilización de sistemas de control están reduciendo progresivamente algunas de las barreras físicas tradicionalmente asociadas a determinadas posiciones operativas.

El empleo acompaña un nuevo ciclo de inversión minera

La expansión laboral ocurre mientras Perú mantiene una cartera relevante de proyectos y operaciones en cobre, oro, plata, zinc y otros minerales, junto con mayores desembolsos destinados a infraestructura, exploración y equipamiento.

Durante los primeros meses de 2026, la inversión minera peruana superó los US$2.600 millones, reforzando una fase de mayor actividad empresarial que puede continuar trasladándose hacia contratación de trabajadores y proveedores durante los próximos períodos.

El desafío será determinar cuánto del aumento de empleo observado durante el primer semestre corresponde a una expansión estructural y cuánto está relacionado con campañas específicas de inversión, mantenimiento o construcción.

Para Perú, uno de los principales productores mineros de América Latina, sostener cifras cercanas o superiores a los 290 mil empleos directos significaría ampliar considerablemente el alcance económico de la actividad.

La evolución durante el segundo semestre permitirá observar si el crecimiento de las dotaciones continúa acompañando el avance de inversiones y operaciones o si el mercado laboral comienza a estabilizarse después del fuerte incremento registrado en junio.