Revisa el tiempo en las faenas mineras de Chile
Commodities

Excedentes de níquel y señales de déficit: lo que revelan los stocks “en la sombra” de la LME

Los inventarios de la London Metal Exchange (LME) vuelven a situarse en el centro del análisis de los mercados de metales base. Un año después de la crisis del…

Excedentes de níquel y señales de déficit: lo que revelan los stocks “en la sombra” de la LME

Los inventarios de la London Metal Exchange (LME) vuelven a situarse en el centro del análisis de los mercados de metales base. Un año después de la crisis del níquel de 2022, los llamados stocks en la sombra —metal almacenado en bodegas de la LME pero aún no registrado como warrant— están entregando una lectura más precisa sobre los desequilibrios reales de oferta y demanda que enfrentan los distintos metales.

La semana pasada, el rally del níquel fue abruptamente frenado por el ingreso de 20.760 toneladas métricas en un solo día, la mayor entrada diaria desde 2019. El precio a tres meses cayó desde un máximo de US$ 18.800 por tonelada hasta US$ 17.895. Aunque el movimiento sorprendió al mercado, la señal llevaba meses gestándose fuera del radar tradicional: el inventario fuera de warrant venía creciendo de forma constante en Singapur y Kaohsiung, anticipando una sobreoferta estructural.

Níquel y plomo: sobreoferta persistente

El níquel lideró el aumento de inventarios en 2025. Las existencias totales —registradas y no registradas— crecieron un 57,6%, hasta 367.310 toneladas, el mayor incremento entre los metales base de la LME. Un aumento previo de 34.000 toneladas en stocks fuera de warrant durante diciembre anticipó la reciente avalancha de metal registrado.

Te puede interesar

First Quantum eleva meta de cobre a 475.000 toneladas pese a pérdida de US$196 millones

Resultados de Vale suben 36% en el 1T26, pero el mercado esperaba más que US$1.890 millones

El plomo muestra una dinámica similar. Aunque los stocks registrados apenas variaron, el inventario fuera de warrant se disparó desde 42.000 hasta 200.000 toneladas en 2025. El resultado fue un stock total de 438.853 toneladas, el nivel más alto en más de una década, reflejando un exceso de oferta que ha quedado oculto tras la intensa rotación de metal impulsada por arbitrajes financieros.

Aluminio y cobre: señales más ajustadas

En aluminio, la historia es distinta. Si bien persiste una elevada rotación en hubs como Port Klang (Malasia), el inventario fuera de warrant cayó un 56% durante 2025, reduciendo la disponibilidad real. El stock total cerró el año en 669.140 toneladas, su nivel más bajo desde 2022, reforzando la narrativa alcista que llevó el precio por encima de US$ 3.100 por tonelada.

El cobre, en tanto, muestra un descenso de un tercio en los inventarios totales de la LME, hasta 214.900 toneladas. Sin embargo, esta señal debe leerse con cautela: gran parte del metal se desplazó hacia Estados Unidos para aprovechar el arbitraje entre la LME y el CME, donde los inventarios aumentaron en más de 367.000 toneladas durante el año.

Zinc y estaño: del déficit al reequilibrio

El zinc vivió uno de los cambios más bruscos. El agotamiento de stocks fuera de warrant en la primera mitad de 2025 anticipó la tensión de precios de octubre. La reacción fue un fuerte ingreso de metal en noviembre y diciembre, con un aumento superior a 84.000 toneladas, reforzando la percepción de que 2026 marcará el paso desde déficit a superávit.

El estaño, pese a cotizar sobre los US$ 45.000 por tonelada, cerró 2025 con inventarios de la LME en un máximo de dos años (8.039 toneladas), gracias a una rápida acumulación en diciembre. La señal es clara: escasez futura, pero buena disponibilidad actual.

El valor estratégico de los stocks en la sombra

La publicación diaria de inventarios fuera de warrant, introducida por la LME tras la crisis del níquel, se ha convertido en una herramienta clave para interpretar el mercado. En metales como el cobalto, donde solo 123 toneladas figuran como registradas frente a más de 2.400 toneladas en la sombra, esta transparencia ha cambiado por completo la lectura del balance de mercado.

En un entorno de alta volatilidad y transiciones estructurales, los stocks “en la sombra” están devolviendo parte del poder de señalización perdido por los inventarios tradicionales. Hoy, más que nunca, entenderlos es esencial para anticipar si un mercado enfrenta exceso de oferta… o una escasez en gestación.