Revisa el tiempo en las faenas mineras de Chile
Industria Minera

Exploración minera en Chile: proyectos, permisos y capital vuelven al centro del debate

La exploración minera en Chile repunta, impulsada por el cobre y el litio, con un presupuesto de US$874,7 millones en 2025. El Gobierno busca acelerar permisos para recuperar competitividad en el sector.

Exploración minera en Chile: proyectos, permisos y capital vuelven al centro del debate

La actividad exploratoria repunta en Chile impulsada por el cobre, el litio y los minerales críticos, mientras el Gobierno busca acelerar permisos y recuperar competitividad frente a otros destinos mineros.

La exploración minera volvió a posicionarse como uno de los focos estratégicos de la industria en Chile. El aumento en los presupuestos de exploración, el ingreso de nuevos proyectos al sistema ambiental y la presión por acelerar permisos están reactivando el debate sobre cómo asegurar el recambio de yacimientos en uno de los principales productores de cobre del mundo.

Según el último catastro de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), el presupuesto de exploración minera en Chile alcanzó US$874,7 millones en 2025, el nivel más alto desde 2013, en un contexto marcado por la demanda proyectada de cobre y litio para la transición energética.

El repunte ocurre mientras grandes compañías y firmas junior vuelven a activar campañas de sondajes, prospección y estudios hidrogeológicos en distintas regiones del norte del país.

El cobre vuelve a empujar la exploración

El cobre sigue concentrando la mayor parte de la actividad exploratoria en Chile. Cochilco identificó 235 prospectos en cartera, con fuerte presencia en Antofagasta, Atacama y Tarapacá.

A eso se suma el avance de nuevos programas de exploración impulsados por grandes mineras. Uno de ellos es el proyecto de sondajes de Minera Cerro Colorado, controlada por BHP, que obtuvo aprobación ambiental para una campaña de exploración por US$60 millones en Tarapacá.

La iniciativa considera 201 sondajes y estudios hidrogeológicos destinados a reducir incertidumbre geológica e hídrica en la operación. Además, incorpora permisos sectoriales asociados a arqueología, cierre de faenas y modificación de cauces, reflejando la complejidad regulatoria que enfrentan este tipo de proyectos.

Barrick también recibió aprobación ambiental para el proyecto “Prospección Minera Campanario” en la Región de Coquimbo, con una inversión estimada de US$36 millones y 116 plataformas de sondaje.

[Imagen: Yellow construction vehicle against a clear, blue sky.] https://www.redimin.cl/wp-content/uploads/2026/05/ulqeuzplwse-1300x867.jpg

Permisos y tramitación ambiental siguen bajo presión

El aumento en la actividad exploratoria coincide con un nuevo impulso gubernamental para acelerar permisos y destrabar inversiones.

El Ejecutivo planteó una agenda minera centrada en exploración, certeza jurídica y modernización regulatoria, con el objetivo de reducir tiempos de tramitación y recuperar competitividad frente a mercados como Canadá, Australia y Perú.

Entre las medidas en discusión aparecen:

  • Simplificación de permisos sectoriales.

  • Reformas administrativas al sistema de evaluación ambiental.

  • Ajustes al régimen de concesiones y patentes mineras.

  • Incentivos para exploración en minerales críticos.

  • Mayor coordinación entre servicios públicos.

El debate no es menor para la industria. En minería, los tiempos de exploración y permisos pueden extenderse por años antes de llegar a construcción o producción comercial, especialmente en proyectos de cobre de gran escala.

Litio y minerales críticos amplían el interés exploratorio

El litio también comienza a generar un nuevo ciclo exploratorio, particularmente tras la implementación de la Estrategia Nacional del Litio.

Uno de los hitos recientes fue la aprobación del primer Contrato Especial de Operación de Litio (CEOL) ligado al proyecto Salares Altoandinos de ENAMI y Rio Tinto en Atacama, iniciativa que contempla inversiones cercanas a US$3.000 millones.

La exploración en salares y minerales críticos aparece hoy como una de las áreas donde Chile busca atraer capital internacional, especialmente considerando la competencia global por suministro de minerales estratégicos para baterías, electromovilidad y redes eléctricas.

Inversión minera vuelve a crecer

El repunte exploratorio coincide además con un fuerte aumento de proyectos ingresados al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).

Durante el primer trimestre de 2026 ingresaron iniciativas mineras por US$17.320 millones, impulsadas principalmente por proyectos de cobre y litio de gran escala.

Entre ellos destacan:

  • Continuidad operacional de Minera El Abra.

  • Nueva concentradora de Escondida.

  • Proyecto de extracción directa de litio de Albemarle.

En paralelo, el Gobierno estima que la cartera minera susceptible de destrabarse supera los US$100.000 millones si se logra acelerar permisos y reducir cuellos de botella regulatorios.

Datos clave

  • Presupuesto de exploración minera en Chile 2025: US$874,7 millones.

  • Nivel más alto desde 2013.

  • Proyectos exploratorios identificados: 235.

  • Mineral dominante: cobre.

  • Principales regiones: Antofagasta, Atacama y Tarapacá.

  • Exploración Cerro Colorado (BHP): US$60 millones.

  • Prospección Campanario (Barrick): US$36 millones.

  • Proyectos ingresados al SEIA en primer trimestre 2026: US$17.320 millones.

Qué observará la industria

El foco de la industria estará puesto en la velocidad de tramitación ambiental, la estabilidad regulatoria y la capacidad de Chile para mantener atractivo frente a otros destinos mineros.

Aunque el país sigue liderando la producción mundial de cobre y mantiene ventajas geológicas relevantes, las compañías mineras observan con atención la evolución de permisos, costos operacionales y disponibilidad hídrica antes de comprometer capital de largo plazo.

La exploración, además, se transformó en un factor crítico para el futuro productivo del país. Sin nuevos descubrimientos y sin proyectos que avancen desde etapas tempranas hacia construcción, la industria enfrenta el riesgo de menor producción estructural durante la próxima década.