Industria Minera

Gold Fields lleva a tribunales resolución de la SMA por programa ambiental de Salares Norte

Gold Fields Salares Norte SpA impugna una resolución de la Superintendencia del Medio Ambiente que declaró incumplido su Programa de Cumplimiento para el rescate de chinchillas, reactivando un proceso sancionatorio.

Gold Fields lleva a tribunales resolución de la SMA por programa ambiental de Salares Norte
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La minera busca revertir la decisión que declaró incumplido su Programa de Cumplimiento asociado al rescate y relocalización de chinchillas en el proyecto aurífero de Atacama. El caso vuelve a poner presión sobre la fiscalización ambiental de faenas de alta montaña.

Minera Gold Fields Salares Norte SpA abrió un nuevo frente judicial contra la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), luego de presentar una reclamación ante el Primer Tribunal Ambiental por la resolución que declaró incumplido su Programa de Cumplimiento ambiental vinculado al proyecto Salares Norte, en la Región de Atacama.

La controversia se origina en el procedimiento sancionatorio Rol D-246-2021, iniciado por la SMA tras formular cargos contra la compañía por incumplimientos asociados a medidas establecidas en la Resolución de Calificación Ambiental del proyecto. El foco está en el plan de rescate y relocalización de ejemplares de Chinchilla chinchilla, especie protegida cuya presencia ha marcado parte relevante del seguimiento ambiental de la operación.

Según el expediente disponible en el Sistema Nacional de Información de Fiscalización Ambiental, la SMA aprobó en junio de 2023 el Programa de Cumplimiento refundido presentado por Gold Fields, pero el 10 de marzo de 2026 dictó la Resolución Exenta N°12, que declaró incumplido el programa y dispuso el reinicio del procedimiento sancionatorio. Posteriormente, el 20 de mayo de 2026, la autoridad resolvió el recurso de reposición presentado por la empresa mediante la Resolución Exenta N°14.

Qué reclama Gold Fields

La reclamación apunta a dejar sin efecto las resoluciones de la SMA que dieron por incumplido el Programa de Cumplimiento y reactivaron el proceso sancionatorio. De acuerdo con antecedentes del expediente, la empresa sostiene que la autoridad habría evaluado de manera incorrecta el nivel de cumplimiento del programa y que la decisión sería desproporcionada frente al avance general de las acciones comprometidas.

En su recurso de reposición, Gold Fields indicó que la SMA identificó hallazgos en seis acciones del programa: las acciones N°4, N°14, N°15, N°20, N°22 y N°32. La compañía argumentó que, de un total de 35 acciones comprometidas, 29 no registraban hallazgos, mientras que solo una —la acción N°20— fue calificada como totalmente incumplida por la autoridad.

El punto central de la disputa está en si esos hallazgos eran suficientes para terminar anticipadamente el Programa de Cumplimiento y reiniciar el procedimiento sancionatorio. La empresa plantea que el análisis debió considerar el contexto operacional, las campañas de monitoreo y las condiciones de ejecución en una zona de alta montaña.

La SMA, por su parte, ya había dejado establecido en la resolución de marzo de 2026 que el programa fue declarado incumplido y que correspondía retomar el procedimiento sancionatorio Rol D-246-2021. Según el documento de la autoridad, el procedimiento se originó en cargos formulados el 26 de noviembre de 2021 por incumplimientos a medidas y condiciones de la RCA N°153/2019, que aprobó el Estudio de Impacto Ambiental del Proyecto Salares Norte.

El antecedente ambiental: rescate y relocalización de chinchillas

El caso no es nuevo para la operación. Salares Norte ha estado bajo escrutinio ambiental por las medidas asociadas a la protección de la chinchilla de cola corta. En diciembre de 2021, la SMA formuló cargos graves contra Minera Gold Fields por relocalización y muerte de dos ejemplares, señalando entonces que la empresa arriesgaba multas de hasta $10.400 millones.

En 2024, la autoridad volvió a dictar medidas contra la minera para resguardar la especie. En mayo de ese año, la SMA ordenó medidas vinculadas al proyecto Salares Norte, ubicado a 180 kilómetros al noreste de Diego de Almagro, a una altitud media entre 3.900 metros en el campamento y 4.700 metros en el rajo. La operación está asociada al procesamiento y producción de metal doré de oro y plata.

Un mes después, la SMA ordenó nuevas medidas para garantizar el resguardo de chinchillas, en el contexto del Plan de Rescate y Relocalización desarrollado por la compañía. La autoridad señaló entonces que la medida buscaba dar certeza sobre la protección de la especie y dispuso la suspensión transitoria de actividades de desmantelamiento en el roquerío N°3.

Por qué importa para Salares Norte

Salares Norte es una de las inversiones auríferas más relevantes desarrolladas en Chile en los últimos años. La operación pertenece a Gold Fields, compañía sudafricana con presencia minera en Australia, Sudáfrica, Ghana, Chile y Perú. En Chile, la empresa define a Salares Norte como una operación greenfield de oro y plata emplazada en Atacama, entre 3.900 y 4.700 metros sobre el nivel del mar, a 180 kilómetros de Diego de Almagro y 330 kilómetros de Copiapó.

El Gobierno informó en octubre de 2025 que la inauguración de Salares Norte consideró una inversión total de US$1.190 millones y que el proyecto generaría alrededor de 4.000 empleos directos e indirectos. Además, destacó que la operación permitiría aumentar en más de 25% la producción nacional de oro.

La relevancia industrial del caso radica en que el conflicto ambiental se cruza con una faena que ya forma parte del nuevo mapa productivo del oro en Chile. En su reporte anual integrado 2024, Gold Fields proyectó que 2026 sería el primer año completo de producción en régimen de Salares Norte, con una producción esperada de entre 550 mil y 580 mil onzas equivalentes de oro y costos AISC entre US$825 y US$875 por onza.

Fiscalización ambiental y minería de alta montaña

El caso también expone una tensión creciente para la industria minera chilena: la ejecución de proyectos en zonas ambientalmente sensibles, con especies protegidas, condiciones climáticas extremas y mayores exigencias de seguimiento. En este tipo de operaciones, los compromisos ambientales no funcionan solo como anexos regulatorios, sino como condiciones habilitantes para la continuidad operacional.

Para las empresas mineras, los Programas de Cumplimiento son una herramienta relevante porque permiten corregir infracciones, establecer acciones verificables y suspender temporalmente un procedimiento sancionatorio mientras se ejecutan las medidas. Pero si la autoridad declara incumplido el programa, el efecto es significativo: el procedimiento sancionatorio se reactiva y la compañía queda nuevamente expuesta a eventuales sanciones.

En el caso de Gold Fields, la discusión judicial no solo revisará si hubo incumplimientos, sino también cómo debe evaluarse el cumplimiento de un programa ambiental cuando existen avances parciales, acciones sin hallazgos y medidas en ejecución en terreno complejo.

Qué observará la industria

El Primer Tribunal Ambiental deberá revisar la legalidad de las resoluciones impugnadas y solicitar a la SMA los antecedentes que fundamentan su decisión. Una vez cumplida esa etapa, el tribunal podrá fijar la audiencia de vista de la causa.

Para la minería, el desenlace será observado por tres razones. Primero, porque involucra a una de las principales operaciones auríferas nuevas del país. Segundo, porque puede fijar criterios sobre el estándar de cumplimiento exigible a medidas de biodiversidad en proyectos mineros. Y tercero, porque ocurre en un momento en que la permisología, la fiscalización ambiental y la protección de especies se han convertido en variables críticas para la inversión minera en Chile.

La resolución del tribunal será clave para definir si Gold Fields puede retomar la ejecución del Programa de Cumplimiento o si el procedimiento sancionatorio seguirá adelante bajo el criterio aplicado por la SMA.

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