
El Hidrógeno verde atraviesa el ajuste más visible de la política energética chilena desde 2020: el Ministerio de Energía abrió la consulta pública de la actualización de la Estrategia Nacional 2026-2030, que reduce la ambición de corto plazo medida en gigavatios, sube las estimaciones de costo y pone por delante la demanda interna y la construcción de capacidades locales.
Qué cambió frente a la estrategia 2020
La estrategia original de 2020 fijó objetivos cuantificables muy directos para el despegue de la industria: 25 GW de capacidad de electrólisis al 2030 y una meta de costo bajo US$1,5/kg. Eso quedó plasmado en la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde publicada ese año, que también planteaba a Chile como polo de inversión regional y trazaba hitos tempranos para capacidad e inversión. Puedes ver esos compromisos en el documento oficial de 2020 disponible en la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde de Chile (2020).
En la actualización 2026-2030, el cambio es de enfoque y de métrica: el desempeño ya no se presenta principalmente como “cuántos GW instalados”, sino como “cuánta producción y qué condiciones habilitantes existen” (regulación, infraestructura, certificación, logística, encadenamientos productivos).
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Nuevas metas: de GW a toneladas y foco en consumo interno
La actualización reemplaza el eje 2030 de “capacidad instalada” por una trayectoria de producción y escalamiento:
Consumo interno: producir entre 100 y 200 kt/año de hidrógeno verde equivalente hacia el inicio de la próxima década.
Exportación 2035: entre 300 y 700 kt/año.
Largo plazo 2050: entre 2 y 3,5 millones de toneladas.
Este viraje busca que minería, refinerías y otros consumidores locales actúen como base de aprendizaje técnico y de escala antes de apostar por una salida exportadora masiva. El detalle de estas metas y el giro de prioridades fue reportado junto con la presentación del borrador en el análisis sobre el ajuste de objetivos publicado por Energía Estratégica.
Costos: se abandona la meta de US$1,5/kg al 2030
Otro ajuste relevante es la expectativa de competitividad. La actualización deja atrás el objetivo de US$1,5/kg como referencia de corto plazo y trabaja con escenarios más conservadores:
Menos de US$4/kg al 2030.
Bajo US$2/kg recién hacia 2045.
Como referencia para derivados, se menciona US$600/ton para amoníaco verde.
La explicación asociada apunta al ritmo más lento del mercado global, una caída de precios de electrolizadores menos pronunciada fuera de Asia y la dificultad de capturar economías de escala comparables a China.
Derivados: amoníaco, metanol y e-fuels pasan al centro
La actualización incorpora explícitamente los derivados como eje de viabilidad logística y comercial, al punto de impulsar el concepto de “hidrógeno verde y derivados” como marco de estrategia. En términos prácticos, esto reordena prioridades hacia productos más transportables y comercializables que el H₂ en forma directa.
En la industria local, el vínculo con minería y combustibles para procesos industriales aparece como un espacio natural de pilotos y primeras demandas. Para contexto del aterrizaje en minería y las barreras de costo, ver el análisis local en hidrógeno verde en la minería y el desafío del costo.
Hitos 2030: infraestructura, certificación y uso de agua
El borrador 2026-2030 explicita hitos habilitantes al 2030 para sostener el despliegue con criterios económicos, sociales y ambientales. Entre los puntos que se destacan están:
Desarrollo de infraestructura logística y portuaria.
Implementación de un sistema nacional de certificación.
Uso de agua desalada o reciclada para la electrólisis.
Programas piloto vinculados a formación técnica y capital humano.
En paralelo, los polos regionales vuelven a ser decisivos para una industria exportadora, con Magallanes y Antofagasta como casos recurrentes por cartera y por condiciones de recurso. Sobre la magnitud de proyectos en el extremo sur, ver los seis megaproyectos de hidrógeno y amoníaco verde en Magallanes.
Impacto estimado: inversión a 2035 y empleo directo
El borrador proyecta, hacia 2035, inversiones de hasta US$32.000 millones y la creación de 36.000 a 85.000 empleos directos, con impacto regional concentrado en zonas donde se cruzan recurso renovable, suelo disponible, logística y demanda industrial.
Consulta pública: fechas, mecanismo y cómo enviar observaciones
La consulta pública está abierta desde el 30 de enero de 2026 y cierra el 15 de febrero de 2026. El Ministerio definió que los comentarios se envíen mediante un formulario en Excel y se remitan por correo a la casilla indicada en la convocatoria. Todos los detalles operativos, plazos y el acceso a los descargables están publicados en la consulta pública de la Actualización de la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde y Derivados 2026.
La agenda de proyectos que ya empuja la dimensión “derivados” se refleja en iniciativas de amoníaco verde que han ingresado al sistema ambiental y que ponen presión sobre permisos e infraestructura; un ejemplo de ese tipo de inversión y escala es el proyecto H2 Magallanes de TotalEnergies H2 para amoníaco verde.






