
La tercera edición distinguió a Danielle Laport, Marcela Rodríguez y Mireya Burgos por sus trayectorias en la industria minera, empresas proveedoras y pequeña minería. El reconocimiento se entrega en un escenario en que la participación femenina sigue ganando espacio en el sector.
El Ministerio de Minería entregó el Premio Karen Poniachik, Mujer Minera Destacada 2026, reconocimiento que este año recayó en tres representantes de distintos segmentos de la actividad: Danielle Laport Aldunate, directora de la Empresa Nacional de Minería (Enami); Marcela Rodríguez Cáceres, ejecutiva de Workmed y vinculada a Women in Action by APRIMIN; y Mireya Burgos Sepúlveda, representante de la pequeña minería de Carahue.
La ceremonia se realizó en el Salón de Honor de la Municipalidad de Santiago y fue encabezada por el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, junto al subsecretario de Minería, Álvaro González. La tercera versión del concurso recibió más de 30 postulaciones presentadas por empresas mineras, organizaciones gremiales, sindicatos y entidades relacionadas con el sector.
El premio fue creado para reconocer trayectorias y aportes femeninos en distintos eslabones de la cadena productiva, desde la minería artesanal y de menor escala hasta las grandes operaciones y las compañías proveedoras que prestan servicios especializados a la industria.
Tres categorías que representan la cadena minera
En la categoría Industria Minera, el reconocimiento fue entregado a Danielle Laport Aldunate, integrante del directorio de Enami. Su participación en la empresa estatal se produce en un período particularmente relevante para la compañía, que mantiene un papel estratégico en el fomento, procesamiento y comercialización de minerales provenientes principalmente de productores de pequeña y mediana escala.
Laport forma parte del actual directorio de Enami, organismo que interviene directamente en uno de los segmentos más sensibles de la estructura productiva minera chilena: la relación entre pequeños productores, capacidad de tratamiento de minerales, poderes de compra y políticas públicas de fomento.
En Empresas Proveedoras, la distinción fue para Marcela Rodríguez Cáceres, vinculada a Workmed y a iniciativas orientadas a fortalecer la presencia femenina en el ecosistema de proveedores mineros. Su trayectoria se ha desarrollado en áreas relacionadas con salud preventiva, gestión de servicios y vinculación con la industria.
El reconocimiento a una representante del mundo proveedor amplía el alcance del premio más allá de las operaciones extractivas. La minería chilena funciona sobre una extensa red de compañías de ingeniería, mantenimiento, tecnología, seguridad, transporte, salud ocupacional y servicios especializados, donde también se concentra una parte relevante del empleo asociado al sector.
La tercera premiada fue Mireya Burgos Sepúlveda, de Carahue, quien recibió el galardón en la categoría Pequeña Minería y Minería Artesanal. Este segmento incorpora realidades productivas muy distintas a las de las grandes faenas, particularmente en materia de escala, acceso a financiamiento, mecanización, seguridad y capacidad para absorber nuevas tecnologías.
La estructura del Premio Karen Poniachik busca precisamente incorporar esas distintas dimensiones y evitar que el reconocimiento al liderazgo femenino quede concentrado únicamente en ejecutivas o profesionales de grandes compañías.
Participación femenina llega al 24% en la gran minería
La premiación ocurre en un contexto de expansión sostenida de la participación de mujeres dentro del sector.
Durante el segundo semestre de 2025, las mujeres representaron 24% de la dotación propia de 12 grandes compañías mineras analizadas, equivalente a 12.239 trabajadoras de un universo de 51.012 personas.
El indicador constituye un cambio considerable respecto de los niveles observados hace menos de una década y sitúa a Chile entre los países con mayor incorporación femenina en grandes compañías mineras.
La transformación también está siendo visible en las contrataciones. Durante 2025, 39,7% de las nuevas incorporaciones en las empresas consideradas fueron mujeres, con 2.227 contrataciones femeninas sobre un total de 5.613 personas.
La distribución territorial, sin embargo, continúa mostrando diferencias. Coquimbo alcanzó una participación femenina de 29%, seguida por Antofagasta con 25,8%, mientras la macrozona integrada por Valparaíso, Metropolitana y O'Higgins llegó a 25,2%.
Tarapacá y Atacama también aumentaron su representación femenina, aunque permanecieron por debajo del promedio observado en las grandes compañías participantes del monitoreo.
Capital humano para una minería con nuevas competencias
La incorporación de mujeres adquiere una dimensión económica adicional considerando la demanda de trabajadores que enfrentará la minería durante los próximos años.
Las estimaciones utilizadas por la institucionalidad sectorial proyectan la necesidad de incorporar 36.895 nuevos talentos durante la próxima década, en paralelo con una cartera de inversiones mineras que supera los US$51.000 millones.
Parte de esa demanda estará asociada al reemplazo de trabajadores que abandonen la actividad, pero también a nuevas capacidades requeridas por operaciones cada vez más intensivas en automatización, sistemas autónomos, mantenimiento avanzado, análisis de datos y soporte tecnológico.
Ese cambio modifica también la naturaleza de los empleos disponibles. La expansión de centros integrados de operaciones, equipos autónomos, monitoreo remoto, plataformas digitales y procesos controlados mediante datos está reduciendo algunas barreras históricamente asociadas al trabajo físicamente intensivo en minería.
Para las compañías, el desafío ya no está limitado a aumentar el porcentaje de contratación femenina. La discusión comienza a desplazarse hacia permanencia, desarrollo profesional, acceso a posiciones operacionales y técnicas, liderazgo y progresión hacia cargos de toma de decisiones.
Un premio que recuerda a la primera ministra de Minería
El Premio Karen Poniachik fue instaurado en 2024 y lleva el nombre de quien se convirtió en la primera mujer en encabezar el Ministerio de Minería de Chile, cargo que ejerció entre 2006 y 2008.
El reconocimiento contempla tres categorías: mujer destacada de la pequeña minería y minería artesanal, mujer destacada de la industria minera y mujer destacada en empresas proveedoras. Las postulaciones son realizadas por organizaciones relacionadas con el sector, incluyendo compañías, gremios y otras entidades vinculadas a la actividad.
Su tercera edición coincide además con una etapa de consolidación de la Mesa Mujer y Minería, instancia público-privada que reúne a empresas, proveedores, sindicatos, organizaciones, academia y organismos públicos para abordar barreras de entrada, permanencia y desarrollo laboral de las mujeres.
El crecimiento de la participación femenina muestra que la composición de la fuerza de trabajo minera chilena está cambiando. El próximo desafío será determinar cuánto de ese aumento consigue traducirse en carreras de largo plazo, mayor presencia en especialidades técnicas y operacionales y una participación más equilibrada en los espacios donde se adoptan las decisiones que marcarán el próximo ciclo de inversión de la industria.






