Bernardo Fontaine encabezó una visita a dos divisiones clave del Distrito Norte, junto a los nuevos directores Luz Granier, Alejandro Canut de Bon y Daniel Díaz. La seguridad, la continuidad operacional y la disciplina productiva marcaron el recorrido en Calama.
El nuevo presidente del directorio de Codelco, Bernardo Fontaine, realizó una visita en terreno a las divisiones Chuquicamata y Radomiro Tomic, en la Región de Antofagasta, como parte del despliegue inicial de la nueva mesa directiva de la estatal. La comitiva estuvo integrada por los directores Luz Granier, Alejandro Canut de Bon y Daniel Díaz, además del presidente ejecutivo Rubén Alvarado y el vicepresidente de operaciones interino, Lindor Quiroga.
Según informó la Corporación Nacional del Cobre, el recorrido incluyó reuniones con equipos ejecutivos, trabajadores y dirigentes sindicales, además de visitas a instalaciones operacionales de ambos yacimientos. El foco declarado fue reforzar la seguridad como eje de gestión y conocer directamente los principales desafíos productivos de las faenas del norte.
La actividad ocurre en una etapa sensible para Codelco. La compañía enfrenta la necesidad de sostener su recuperación productiva, contener costos, ejecutar proyectos estructurales y responder a mayores exigencias de transparencia operacional. En ese contexto, Chuquicamata y Radomiro Tomic tienen un peso estratégico dentro del portafolio de la estatal, tanto por su aporte a la producción como por su rol en la transformación minera del Distrito Norte.
Recorrido por Chuquicamata y foco en riesgos críticos
La visita comenzó en Chuquicamata, donde la delegación fue recibida por el equipo divisional encabezado por René Galleguillos. En esa instancia, los directores revisaron el estado actual de la operación y sus principales desafíos, con énfasis en desempeño, seguridad y proyecciones operacionales.
El programa incluyó un recorrido por Chuquicamata Subterránea, con visitas a sectores de carguío y transporte, además del área de chancado norte. También contempló una inspección a la planta de molienda, al rajo y al Proyecto Domo, zonas relevantes para entender la convivencia entre la operación histórica a cielo abierto y el avance del modelo subterráneo.
Chuquicamata es una de las operaciones más emblemáticas de la minería chilena, pero también una de las más exigidas por el proceso de transición desde el rajo hacia la explotación subterránea. Esa transformación demanda altos estándares de control operacional, ventilación, manejo de polvo, continuidad de chancado y logística interna.
En los resultados 2025 de Codelco, la estatal informó que Chuquicamata produjo 265,8 mil toneladas métricas finas de cobre, con una caída de 8% respecto del año anterior, explicada principalmente por una menor alimentación de mineral propio a planta, especialmente desde la mina rajo.
Ese dato ayuda a dimensionar por qué la visita del directorio no es solo protocolar. Para la estatal, la recuperación de ritmos operacionales en sus divisiones históricas sigue siendo una condición central para cumplir sus metas de producción y mantener su aporte fiscal.
Radomiro Tomic y el avance tecnológico en la operación
En la segunda jornada, la comitiva se trasladó a Radomiro Tomic, división ubicada también en el entorno de Calama. Allí sostuvo reuniones con el equipo ejecutivo liderado por Claudia Domínguez y recorrió instalaciones como el mirador mina, la rotopala, el Proyecto Lixiviación Clorurada y la zona de pilado.
La agenda también incluyó el Centro Integrado de Operaciones, donde se revisó el rol de la tecnología, la integración de procesos y la gestión operacional en tiempo real. Radomiro Tomic aparece como una operación relevante para Codelco en un escenario de presión por mayor productividad, mejor control de costos y aprovechamiento de recursos sulfurados.
De acuerdo con los resultados anuales de la compañía, Radomiro Tomic alcanzó en 2025 una producción de 295 mil toneladas métricas finas, con un alza de 9,2% frente a 2024. Codelco atribuyó ese incremento a un mayor envío de sulfuros a la concentradora de Chuquicamata.
Este vínculo operacional entre ambas divisiones es clave para entender el Distrito Norte. No se trata solo de faenas independientes, sino de activos que comparten infraestructura, flujos de mineral, capacidades de procesamiento y desafíos comunes en seguridad, mantenimiento, costos y planificación minera.
Seguridad, producción y disciplina de gestión
Durante la visita, Fontaine planteó que la seguridad debe reflejarse en cada decisión y tarea, no solo como una prioridad declarativa. La frase apunta a un tema sensible para la industria minera: la necesidad de sostener producción sin relajar controles críticos ni convertir la presión por resultados en mayor exposición operacional.
El mensaje también se alinea con los cuatro pilares estratégicos definidos por el directorio: seguridad; maximizar aportes al Fisco sin aumentar la deuda; ordenar la casa con transparencia; y acentuar la sostenibilidad operacional, económica, ambiental y social de Codelco.
En 2025, Codelco reportó una producción propia de 1.334.445 toneladas métricas finas y una producción total de 1.439.732 toneladas al considerar sus participaciones en El Abra, Anglo American Sur y Quebrada Blanca. La empresa también informó un Ebitda de US$6.670 millones, una utilidad consolidada de US$2.423 millones y aportes al Fisco por US$1.778 millones.
Sin embargo, el desafío sigue estando en la base operacional. La estatal proyectó para 2026 una producción propia en un rango de 1.331 a 1.357 mil toneladas métricas finas, con un costo directo C1 estimado entre 221 y 225 centavos de dólar por libra y un Capex previsto entre US$4.000 millones y US$5.000 millones.
Datos clave
Empresa: Codelco.
Divisiones visitadas: Chuquicamata y Radomiro Tomic.
Ubicación: Calama, Región de Antofagasta.
Presidente del directorio: Bernardo Fontaine.
Nuevos directores participantes: Luz Granier, Alejandro Canut de Bon y Daniel Díaz.
Producción Chuquicamata 2025: 265,8 mil toneladas métricas finas de cobre.
Producción Radomiro Tomic 2025: 295 mil toneladas métricas finas de cobre.
Producción propia Codelco 2025: 1.334.445 toneladas métricas finas.
Ebitda 2025: US$6.670 millones.
Aporte al Fisco 2025: US$1.778 millones.
Qué observará la industria
La visita a Chuquicamata y Radomiro Tomic marca una señal temprana del nuevo directorio: mayor presencia en terreno, conversación con equipos operacionales y foco en seguridad, control y resultados. Para una empresa estatal con alto peso fiscal y minero, ese despliegue será observado en función de decisiones concretas: continuidad de proyectos, disciplina de capital, gestión de costos y estabilidad productiva.
El Distrito Norte seguirá siendo uno de los frentes más relevantes para Codelco. Allí conviven activos maduros, proyectos de continuidad, integración tecnológica y presiones por mantener producción en un contexto de leyes más bajas y mayores exigencias ambientales y laborales.
El próximo desafío será convertir esta agenda en terreno en mejoras verificables de seguridad, confiabilidad y producción, especialmente en operaciones que son determinantes para el cumplimiento de las metas 2026 de la estatal.









