
Un proyecto aurífero con salto tecnológico
La provincia de San Juan se prepara para incorporar un nuevo capítulo en su cartera minera con Carbonatos Profundos, iniciativa recientemente aprobada para el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) y que proyecta la construcción de una mina subterránea de última generación. El plan, impulsado por Aisa Group, contempla un diseño intensivo en tecnología y capital, con foco en elevar los estándares operativos y ampliar la capacidad industrial aplicada a la minería aurífera en Argentina.
El eje financiero del anuncio es inequívoco: la frase clave objetiva del proyecto es una inversión superior a US$665 millones, destinada tanto a infraestructura minera como a instalaciones de procesamiento y soporte, con un horizonte de largo plazo que la empresa describe como transformador para el desarrollo productivo regional.
Planta POX y minerales refractarios
Uno de los elementos más distintivos del proyecto es la incorporación de una planta de oxidación a presión (POX), tecnología de alta complejidad utilizada para tratar minerales refractarios, es decir, aquellos que no liberan el metal de manera eficiente mediante métodos tradicionales. La implementación de POX —enfatiza la compañía— permitiría procesar este tipo de material con mayor eficiencia, y situaría a Argentina en un grupo más acotado de jurisdicciones con capacidades industriales avanzadas para la minería del oro.
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Desde Aisa Group sostienen que el ingreso al RIGI constituye un “hito institucional” para la puesta en marcha integral de la iniciativa, al otorgar un marco de previsibilidad normativa y estabilidad de largo plazo, considerado crítico para proyectos que requieren ingeniería especializada, equipamiento de alto estándar y cadenas de suministro robustas.
Empleo, proveedores y efecto regional
En términos laborales, el plan prevé un impacto relevante. Durante la etapa de construcción, se proyecta la generación gradual de entre 1.000 y 1.500 empleos, mientras que en operación se consolidarían alrededor de 600 puestos directos permanentes adicionales. El énfasis —según el propio grupo— estará en empleo calificado, transferencia de conocimiento y fortalecimiento del entramado productivo local.
El proyecto también anuncia un alto componente de contenido local, con participación mayoritaria de proveedores y servicios argentinos, aspecto que suele ser determinante para multiplicar el efecto económico más allá del yacimiento, especialmente en logística, mantención industrial, obras civiles, servicios técnicos y capacitación.
Señal política y nueva etapa para Gualcamayo
La formalización del ingreso al RIGI —aprobación que había sido anticipada por el ministro de Economía, Luis Caputo, a fines de diciembre de 2025— abre una nueva etapa para el área de influencia de Gualcamayo, ahora con una narrativa centrada en industrialización, tecnología y permanencia. Para Aisa Group, el mensaje es directo: con reglas claras y visión de largo plazo, inversiones de gran escala pueden convertirse en plataforma de desarrollo regional.












