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¿Cómo se formó el bosque de piedras de Huayllay sin que nadie tallara sus figuras?

En la meseta de Bombón, muchas rocas recuerdan animales y rostros, y sus formas cambian según desde dónde las mires.

¿Cómo se formó el bosque de piedras de Huayllay sin que nadie tallara sus figuras?

Las figuras que parecen animales, rostros o columnas en el Santuario Nacional de Huayllay, en la región peruana de Pasco, no fueron talladas: son el resultado de capas de roca volcánica fracturadas y erosionadas durante millones de años. El proceso combinó depósitos de ceniza y flujos piroclásticos con la acción posterior del agua, el hielo, el viento y la gravedad; las formas reconocibles aparecen cuando esos agentes desgastan de manera desigual materiales con distinta resistencia.

La principal referencia geológica local es la guía Santuario Nacional Bosque de Rocas de Huayllay, publicada en 2016 por el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (INGEMMET). Sus autores, Bilberto Luis Zavala Carrión, Felipe Varela Travesí y Danitza Churata Quispe, reunieron información geológica y geomorfológica del área en un boletín de 446 páginas con mapas geológicos y geomorfológicos. La síntesis describe un paisaje compuesto sobre todo por rocas volcánicas, aunque también afloran unidades sedimentarias más antiguas.

Ceniza volcánica consolidada cubre rocas sedimentarias más antiguas

La descripción del Santuario presentada ante la Lista Indicativa del Patrimonio Mundial de UNESCO señala que cerca del 90% de las rocas del área protegida son volcánicas. Predominan tobas claras de composición dacítica a riolítica —ceniza y fragmentos volcánicos consolidados—, además de ignimbritas, rocas formadas por flujos piroclásticos. El porcentaje restante corresponde a rocas sedimentarias, entre ellas calizas, areniscas y lutitas, que aparecen bajo las capas volcánicas.

El mismo documento sitúa la actividad volcánica tardía asociada a la Formación Huayllay en el Mioceno, hace alrededor de 13 millones de años. Los depósitos de esos episodios cubrieron parte del relieve anterior y dejaron una meseta volcánica que, con el tiempo, quedó expuesta a la erosión. Bajo ella, las rocas sedimentarias registran etapas geológicas más antiguas; por eso Huayllay no es un conjunto de piedras formado en un solo episodio, sino un paisaje que conserva materiales de distintas edades.

La documentación geológica propone que los flujos piroclásticos pudieron proceder de un centro volcánico al oeste de Huayllay, pero esa localización se presenta como probable, no como una conclusión definitiva. También menciona una posible caldera al suroeste. Es una distinción importante: se conoce la naturaleza volcánica de buena parte de las rocas, pero el origen exacto de los flujos no queda establecido con la misma certeza.

Fracturas y erosión diferencial moldearon las siluetas

Una vez depositadas y consolidadas, las rocas quedaron atravesadas por fracturas y discontinuidades. En ciertos sectores, las ignimbritas muestran disyunción columnar: grietas que dividen la roca en bloques o columnas. Esas separaciones ofrecen superficies por las que pueden avanzar la fragmentación y el desgaste. La roca no se convierte automáticamente en una figura; las formas resultan de la combinación entre la estructura previa, la composición y la resistencia de cada sector.

La erosión diferencial ayuda a explicar por qué unas partes permanecen como pilares mientras otras retroceden o se desprenden. La descripción geológica de UNESCO atribuye el modelado a procesos físicos, erosión glaciar y ciclos de congelación y deshielo, junto con procesos gravitacionales en las laderas. También identifica la acción del agua, tanto en la erosión como en el transporte y depósito de materiales. El viento participa en el desgaste, pero no explica por sí solo las formas del santuario.

Ese modelado tampoco produce figuras inequívocas. Una misma masa rocosa puede parecer un animal desde un punto y una pared o una torre desde otro: la semejanza depende del perfil visible y de cómo la luz y la perspectiva separan sus volúmenes. La geología explica la forma física; reconocer en ella un rostro o una silueta es una interpretación del observador.

El santuario protege 6.815 hectáreas de puna altoandina

El Santuario Nacional de Huayllay protege 6.815 hectáreas en la meseta de Bombón, a unos 4.000 a 4.600 metros sobre el nivel del mar, de acuerdo con la ficha de Perú presentada ante UNESCO. El Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP) también identifica como objetivo del área la protección de las formaciones geológicas del bosque de rocas, junto con la flora y fauna nativas.

La reconstrucción disponible describe los materiales, las estructuras y los agentes que modelaron el paisaje a escala regional; no determina el proceso individual que produjo cada silueta popularmente reconocida. En Huayllay, la explicación verificable está en la historia conjunta de los depósitos volcánicos, las fracturas y la erosión, no en una talla humana ni en un único agente natural.

REDIMIN Responde

¿Qué tipo de rocas predominan en el Santuario Nacional de Huayllay?

Cerca del 90% de las rocas del área protegida son volcánicas, predominando tobas claras de composición dacítica a riolítica, además de ignimbritas.

¿Cuál es el tamaño del área protegida del Santuario Nacional de Huayllay?

El Santuario Nacional de Huayllay protege 6.815 hectáreas en la meseta de Bombón.

¿Qué procesos geológicos han moldeado las figuras en Huayllay?

Las figuras en Huayllay han sido moldeadas por fracturas, erosión diferencial, procesos físicos, erosión glaciar, ciclos de congelación y deshielo, y procesos gravitacionales en las laderas.

¿Qué altura tiene la meseta donde se encuentra el Santuario Nacional de Huayllay?

La meseta de Bombón, donde se encuentra el Santuario Nacional de Huayllay, está a unos 4.000 a 4.600 metros sobre el nivel del mar.

¿Qué agentes naturales han contribuido al modelado del paisaje en Huayllay?

El agua, el hielo, el viento y la gravedad han contribuido al modelado del paisaje en Huayllay, participando en la erosión, el transporte y el depósito de materiales.