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La roca blanca de la Puna tiene formas casi irreales: ¿qué las esculpió?

En Antofagasta de la Sierra, las crestas claras se extienden como dunas congeladas sobre una meseta volcánica.

La roca blanca de la Puna tiene formas casi irreales: ¿qué las esculpió?

El Campo de Piedra Pómez, en el departamento de Antofagasta de la Sierra, Catamarca, no es un campo de nieve ni una acumulación de arena: es un extenso depósito de roca volcánica clara que el viento ha tallado en crestas alargadas. Sus formas, conocidas como yardangs, se levantan sobre una meseta de la Puna y hacen que el paisaje parezca detenido en una ola. Un estudio geológico publicado en 2008 describió allí un campo de aproximadamente 160 km² de yardangs interconectados y alineados en una dirección preferente.

La piedra pómez es parte de una ignimbrita riolítica: roca formada cuando una corriente caliente de gases, ceniza y fragmentos volcánicos se desplazó desde el Complejo Volcánico Cerro Blanco y depositó sus materiales. El color pálido y la textura porosa proceden principalmente de fragmentos de vidrio volcánico y pumita; el depósito también contiene cristales y, en menor proporción, fragmentos de otras rocas. La ignimbrita no es una capa uniforme de piedra pómez suelta: constituye un depósito piroclástico consolidado, con unidades de flujo que pueden alcanzar varios metros de espesor.

La ignimbrita de Cerro Blanco dejó el manto claro

El origen volcánico se aprecia tanto en la composición de la roca como en su distribución. Los depósitos asociados a la erupción se extienden desde el entorno de Cerro Blanco hacia el valle de Carachipampa. En el sector conocido como Campo de Piedra Pómez, el estudio de García Vallès, Fernández Turiel, Gimeno Torrente, Saavedra Alonso y Ruggieri describió un cuerpo de alrededor de 30 km de largo por 5 km de ancho. Esa medida no equivale necesariamente a los 160 km² del campo de yardangs: una cifra describe dimensiones aproximadas del depósito principal y la otra, la extensión del terreno con estas formas erosivas. Por eso no conviene tratar ambas como mediciones intercambiables de una misma superficie.

La edad de la erupción también está sujeta a revisión. Investigaciones anteriores asignaron la ignimbrita a una actividad de hace unos 73.000 años. Un artículo publicado en 2025 en Bulletin of Volcanology, firmado por Walter Báez y otros siete autores, propuso una edad de 28.900 ± 3.200 años, obtenida mediante datación doble de circones. El trabajo comparó esa edad con una datación previa de sanidina por argón-40/argón-39 y concluyó que la nueva estimación es significativamente más joven. La diferencia muestra que la cronología del complejo todavía se está afinando; no es correcto presentar una única edad como indiscutida.

El viento orientó las crestas y desgastó la superficie

Después de depositarse la ignimbrita, la erosión fue rebajando el terreno y dejó expuestas las partes más resistentes. El viento cargado de partículas desgasta la roca por abrasión; con el tiempo, ese trabajo concentra el relieve en cordones alargados separados por zonas más bajas. A esas crestas se las llama yardangs. En el Campo de Piedra Pómez, los autores del estudio de 2008 midieron orientaciones predominantes de N145 ± 10°, un patrón que interpretaron como evidencia de vientos persistentes en una dirección aproximada. Las formas descritas miden desde unos pocos metros hasta decenas de metros de largo, superan los 6 metros de altura en algunos puntos y tienen entre 2 y 20 metros de ancho.

La roca también ayuda a explicar por qué la erosión produjo un relieve tan marcado. El trabajo petrográfico describió una matriz porosa y rica en vidrio volcánico, junto con fragmentos de pumita y cristales. En ciertos sectores, la superficie presenta una pátina beige o anaranjada. Según los investigadores, esa cubierta corresponde a una superficie antigua: donde la abrasión la elimina, queda al descubierto la ignimbrita clara que da nombre al campo. En las zonas interiores, las crestas se conectan y forman ondulaciones; en los bordes del depósito aparecen más aisladas.

Los estudios distinguen el depósito de la erupción que lo formó

Una investigación publicada en 2020 en Bulletin of Volcanology analizó las facies —las variaciones visibles dentro de los depósitos— y su arquitectura interna para reconstruir el movimiento de las corrientes piroclásticas. Walter Báez y sus coautores interpretaron que la ignimbrita se formó mediante corrientes sostenidas, asociadas a un estilo eruptivo de fuente baja, descrito como boiling over. El análisis identificó variaciones en la concentración de partículas y en la acumulación del material, además de cambios vinculados a la topografía. Ese trabajo explica cómo se emplazó el depósito; no es un estudio de la erosión eólica posterior que esculpió los yardangs.

Una reconstrucción publicada en 2025 amplió la estimación del material expulsado durante la erupción. A partir de depósitos de caída, edades de circones, composición química e inversión de modelos de dispersión de tefra, calculó un volumen mínimo total de 42,7 km³ de tefra a granel, equivalente a unos 17,5 km³ de roca densa. Es una estimación del volumen eruptivo, no de la superficie visible del Campo de Piedra Pómez. El paisaje actual reúne, por tanto, dos procesos distintos: primero, la deposición volcánica de una ignimbrita riolítica; después, la erosión que expuso su roca clara y organizó el relieve en crestas.

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¿Qué es el Campo de Piedra Pómez en Catamarca?

El Campo de Piedra Pómez es un extenso depósito de roca volcánica clara, conocido por sus yardangs, que son crestas alargadas talladas por el viento. Se encuentra en el departamento de Antofagasta de la Sierra, Catamarca, y cubre aproximadamente 160 km².

¿Cuál es la composición de la ignimbrita en el Campo de Piedra Pómez?

La ignimbrita en el Campo de Piedra Pómez es una roca formada por una corriente caliente de gases, ceniza y fragmentos volcánicos del Complejo Volcánico Cerro Blanco. Contiene principalmente fragmentos de vidrio volcánico y pumita, junto con cristales y fragmentos de otras rocas.

¿Qué edad se estima para la erupción que formó la ignimbrita del Campo de Piedra Pómez?

Un artículo publicado en 2025 propuso una edad de 28.900 ± 3.200 años para la erupción, basada en la datación doble de circones. Esta estimación es más joven que la edad previa de 73.000 años asignada por investigaciones anteriores.

¿Cómo se formaron las yardangs en el Campo de Piedra Pómez?

Las yardangs se formaron por la erosión eólica que desgastó la superficie de la ignimbrita, concentrando el relieve en cordones alargados. El viento cargado de partículas desgasta la roca por abrasión, creando crestas que miden desde unos pocos metros hasta decenas de metros de largo.

¿Cuál es el volumen estimado de material expulsado durante la erupción del Complejo Volcánico Cerro Blanco?

La reconstrucción publicada en 2025 estimó un volumen mínimo total de 42,7 km³ de tefra a granel, equivalente a unos 17,5 km³ de roca densa. Esta cifra representa el volumen eruptivo, no la superficie visible del Campo de Piedra Pómez.