La CNTC solicitó información y participación ante la revisión de costos y estructura laboral que desarrolla la minera estatal. Codelco mantiene el proceso en etapa de diagnóstico y no ha confirmado porcentajes de reducción, despidos, cierres de faenas ni postergaciones de proyectos.
La Coordinadora Nacional de Trabajadores Contratistas del Cobre (CNTC) intervino formalmente en la discusión sobre la eventual reestructuración de Codelco y pidió participar en las decisiones que puedan afectar a trabajadores de empresas contratistas y proveedoras. La organización envió el 23 de septiembre un oficio a la Gerencia de Gestión y Fiscalización de Empresas Contratistas de la estatal solicitando información oportuna, diálogo y resguardo del empleo ante la revisión de costos y dotaciones que desarrolla la nueva administración.
La presentación se produce mientras Codelco trabaja en un diagnóstico destinado a enfrentar sus niveles de costos y recuperar desempeño productivo. En el mercado y entre organizaciones laborales han circulado escenarios de posibles ajustes de entre 5% y 20% sobre una fuerza laboral total cercana a 77.000 personas, considerando personal propio y contratistas. Esos porcentajes, sin embargo, no corresponden a un plan confirmado por la compañía. Codelco ha señalado que todavía no existen definiciones formales sobre eventuales reducciones de personal.
La principal novedad es, por tanto, la decisión de la CNTC de llevar la preocupación de los trabajadores contratistas directamente a la administración mediante un documento formal.
CNTC pide ser incorporada antes de cualquier decisión
La organización plantea que una modificación relevante de la estructura de costos de Codelco puede generar efectos especialmente importantes sobre el empleo indirecto, debido al peso que tienen las empresas colaboradoras en la operación, mantención, servicios y ejecución de proyectos de la corporación.
En el oficio, la CNTC pide que cualquier proceso de reorganización considere instancias formales de participación sindical, entregue antecedentes completos sobre eventuales cambios y garantice que las decisiones respeten las condiciones laborales y de seguridad.
La coordinadora también solicitó resguardar el denominado Acuerdo Marco, instrumento que establece beneficios y estándares para trabajadores de empresas contratistas y subcontratistas que prestan servicios permanentes a la corporación.
La versión actualizada del acuerdo fue suscrita en noviembre de 2022 entre organizaciones de trabajadores contratistas y representantes empresariales, con Codelco actuando como facilitador y garante de su implementación. Entre sus materias se encuentran seguros, beneficios de salud, incentivos, reajustes de remuneraciones, becas y otros estándares aplicables a trabajadores que cumplen las condiciones establecidas en el instrumento.
Las cifras de 5% a 20% siguen siendo escenarios
Uno de los puntos que ha generado mayor inquietud es la dimensión que eventualmente podría alcanzar un ajuste laboral.
Durante septiembre se difundieron estimaciones que sitúan una posible reducción entre 5% y 20% de una fuerza laboral directa e indirecta cercana a 77.000 personas.
Aplicar mecánicamente esos porcentajes equivaldría a entre aproximadamente 3.850 y 15.400 puestos, pero esa operación es únicamente una referencia matemática sobre escenarios difundidos y no una estimación oficial de despidos.
Codelco no ha comunicado una meta de reducción de dotación de 5%, 10%, 20% ni de ninguna otra magnitud. Tampoco ha confirmado un programa de despidos masivos.
La compañía mantiene la revisión en fase de diagnóstico y las definiciones generales de su plan de reestructuración podrían conocerse hacia fines de 2026.
Contratistas concentran una parte relevante del empleo
La preocupación sindical se explica también por la estructura laboral de Codelco.
La minería estatal opera con trabajadores propios y una amplia red de compañías contratistas que ejecutan tareas de operación, mantención, construcción, ingeniería, servicios y proyectos.
La información de transparencia de la empresa registra 15.702 trabajadores propios para el período actualizado hasta agosto de 2026. Las cifras globales utilizadas en la actual discusión laboral incluyen además decenas de miles de trabajadores contratistas, aunque el total cercano a 77.000 personas debe entenderse como una referencia agregada utilizada en el debate sobre la reestructuración y no necesariamente como una fotografía estadística homogénea de una misma fecha.
La última memoria con un desglose comparable de contratistas mostraba ya la magnitud de este componente: en 2023 Codelco reportó 55.961 trabajadores de empresas contratistas, de los cuales 21.876 estaban asociados a operación y servicios y 34.085 a inversiones.
La composición puede variar considerablemente según la etapa de construcción de los proyectos, contratos vigentes y requerimientos de cada división.
Seguridad aparece entre las condiciones planteadas
La CNTC no limitó su requerimiento a la continuidad del empleo.
La organización pidió que cualquier búsqueda de eficiencia preserve las condiciones de seguridad y salud laboral, un asunto especialmente sensible en actividades mineras donde cambios de contratos, dotaciones o organización del trabajo pueden modificar la forma en que se ejecutan tareas críticas.
El planteamiento ocurre además después de un año marcado por ajustes en proyectos de Codelco. Tras la suspensión de Andes Norte en División El Teniente, por ejemplo, la estatal informó a comienzos de septiembre que había encontrado alternativas de reincorporación para 1.782 de los 2.460 trabajadores contratistas considerados en su plan de mitigación, mientras otras 678 personas continuaban sin una alternativa definitiva en ese momento.
Ese episodio corresponde a una situación específica y no demuestra que exista un programa general de reducción de contratistas, pero contribuye al contexto de preocupación laboral en que surge el oficio de la CNTC.
Codelco todavía no define el alcance de su reestructuración
La revisión encabezada por la administración de Codelco busca abordar dos de los principales desafíos de la estatal: costos elevados y una producción que durante los últimos años se ha mantenido por debajo de las metas históricas de la compañía.
Dentro de ese análisis se estudian estructuras organizacionales, productividad, contratos y dotaciones, pero la corporación no ha detallado públicamente qué medidas finalmente serán incorporadas.
Hasta ahora tampoco existe confirmación oficial de cierres de faenas o divisiones como consecuencia de este proceso, ni de una postergación general de proyectos estructurales.
La solicitud presentada por la CNTC abre ahora un nuevo frente dentro de esa discusión: el grado de participación que tendrán los trabajadores contratistas antes de que Codelco adopte decisiones que puedan afectar los servicios externalizados.
La coordinadora afirmó que mantendrá disposición al diálogo, pero también vigilancia frente a las próximas definiciones. Por ahora, la eventual magnitud de cualquier ajuste sigue abierta y los porcentajes difundidos durante septiembre deben mantenerse como escenarios no confirmados, a la espera de que Codelco concluya su diagnóstico y comunique formalmente su plan de reestructuración.









