Industria Minera

Minera San Gerónimo aumenta 40% su superficie minera en Coquimbo y apunta a duplicar su producción de cobre

Compañía Minera San Gerónimo adquirió tres propiedades mineras en la Región de Coquimbo, con el objetivo de aumentar su producción de cobre fino equivalente de 19 mil a 38 mil toneladas en el mediano plazo.

Minera San Gerónimo aumenta 40% su superficie minera en Coquimbo y apunta a duplicar su producción de cobre
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La compañía ligada a la familia Rendic compró tres nuevas propiedades mineras en el entorno de Marquesa y Arqueros, al interior de La Serena. Su meta es pasar desde unas 19 mil toneladas de cobre fino equivalente a cerca de 38 mil toneladas en el mediano plazo.

Compañía Minera San Gerónimo activó un plan de expansión en la Región de Coquimbo que combina adquisiciones, crecimiento territorial y mayor producción de cobre. La empresa, controlada por la familia Rendic, concretó en los últimos 12 meses la compra de tres propiedades, activos y proyectos mineros ubicados cerca de sus actuales operaciones, en zonas como Marquesa y Arqueros, al interior de La Serena.

De acuerdo con antecedentes publicados por Diario Financiero, las adquisiciones elevan en torno a 40% la superficie de propiedades mineras aledañas a sus faenas actuales. Una de las compras cuenta con recursos mineros certificados por cerca de 36 millones de toneladas, dato que refuerza la lógica de consolidar un distrito minero regional alrededor de infraestructura ya existente.

Un plan para crecer cerca de sus actuales faenas

San Gerónimo opera en la Región de Coquimbo con dos divisiones: Talcuna y Lambert. En su sitio corporativo, la compañía se define como una empresa de la mediana minería, con operaciones y casa central en Coquimbo, dedicada a agregar valor a sus productos a través de ambas unidades de negocio.

La División Talcuna está ubicada en la quebrada de Marquesa, a 48 kilómetros de La Serena, y reúne yacimientos de explotación subterránea y a rajo abierto que abastecen a una planta concentradora. Allí la empresa produce concentrado de cobre, junto con subproductos como plata, oro y preconcentrado de hierro.

Lambert, en tanto, se emplaza en la quebrada El Romero, a 22 kilómetros al noroeste de La Serena. Esta unidad opera la Planta San Lorenzo, que se abastece de pequeños y medianos mineros de la zona para producir sulfato de cobre, lo que le da a San Gerónimo un rol relevante dentro del encadenamiento productivo regional.

La estrategia apunta a crecer en un radio geológico conocido, con cercanía operacional y menor necesidad de partir desde cero en infraestructura minera. Esa es una diferencia clave frente a proyectos greenfield, que suelen requerir mayores plazos de exploración, permisos, inversión inicial y construcción de instalaciones.

Producción: primero hasta 30%, luego duplicar

El plan productivo tiene dos etapas. En el corto plazo, la minera busca elevar su producción entre 20% y 30%. En una segunda fase, de mediano a largo plazo, el objetivo es duplicar su actividad actual, estimada en torno a 19 mil toneladas de cobre fino equivalente.

Si esa meta se materializa, San Gerónimo podría acercarse a unas 38 mil toneladas de cobre fino equivalente al año. Para una empresa de mediana minería, ese salto supone una presión mayor sobre continuidad operacional, desarrollo de minas, procesamiento, permisos, energía, agua, servicios especializados y dotación.

La compañía no ha informado públicamente una cifra de inversión asociada al plan completo ni un cronograma detallado de entrada en operación de los nuevos activos. Ese dato será clave para medir el verdadero alcance económico de la expansión, especialmente en una región donde la minería convive con restricciones territoriales, exigencias ambientales y alta sensibilidad social frente al desarrollo de nuevos proyectos.

Datos clave

  • Empresa: Compañía Minera San Gerónimo.

  • Controladores: familia Rendic.

  • Región: Coquimbo.

  • Zona de expansión: Marquesa y Arqueros, al interior de La Serena.

  • Nuevas adquisiciones: tres propiedades, activos y proyectos mineros.

  • Aumento de superficie minera: cerca de 40%.

  • Recursos certificados en una de las compras: alrededor de 36 millones de toneladas.

  • Producción actual: cerca de 19 mil toneladas de cobre fino equivalente.

  • Meta de corto plazo: crecimiento de 20% a 30%.

  • Meta de mediano a largo plazo: duplicar producción.

  • Producción potencial si cumple la meta: cerca de 38 mil toneladas de cobre fino equivalente.

Por qué importa para la mediana minería

El movimiento de San Gerónimo ocurre en un momento de mejores fundamentos para el cobre. La Comisión Chilena del Cobre elevó en mayo su proyección de precio promedio del metal para 2026 a US$5,55 por libra, en un mercado marcado por estrechez de oferta, demanda vinculada a electrificación, redes, infraestructura energética y transición tecnológica.

Para Chile, el desafío no está solo en los grandes yacimientos. La mediana minería tiene un papel relevante en regiones como Coquimbo, Atacama y Valparaíso, donde opera con escalas menores, pero con impacto directo en empleo local, proveedores, transporte, plantas de procesamiento y servicios mineros.

En ese contexto, el plan de San Gerónimo muestra una ruta distinta a la de los megaproyectos: consolidar propiedades vecinas, aprovechar conocimiento geológico acumulado y escalar producción desde una base ya operativa. Esa lógica puede reducir parte de los riesgos técnicos, aunque no elimina los desafíos regulatorios, ambientales y comunitarios propios de cualquier expansión minera.

Empleo regional y encadenamiento productivo

San Gerónimo informa en su sitio de nuestro equipo que emplea directamente a más de 800 personas y trabaja con cerca de 450 colaboradores, mayoritariamente habitantes de la Región de Coquimbo. Esa base laboral explica por qué el crecimiento de la compañía tiene una lectura regional más amplia que la sola producción de cobre.

Una expansión efectiva podría aumentar la demanda por servicios de perforación, mantenimiento, transporte, energía, ingeniería, seguridad, insumos, laboratorio y apoyo operacional. También podría fortalecer el vínculo con pequeños y medianos productores que abastecen parte de la cadena de Lambert.

Sin embargo, el impacto dependerá de cómo se materialicen las nuevas propiedades: si requieren exploración adicional, permisos ambientales, modificaciones operacionales, ampliación de plantas, nuevos desarrollos subterráneos o ajustes en capacidad de procesamiento.

Qué observará la industria

El punto central será la conversión de superficie minera y recursos certificados en producción efectiva. Aumentar propiedades no equivale automáticamente a producir más cobre, pero sí mejora la posición estratégica de una compañía que busca asegurar mineral disponible cerca de sus operaciones actuales.

Los próximos hitos a observar serán la definición de inversión, el avance de estudios técnicos, eventuales ingresos al sistema ambiental, permisos sectoriales y decisiones de expansión de capacidad. Si San Gerónimo logra ejecutar el plan sin perder eficiencia operacional, Coquimbo podría sumar un caso relevante de crecimiento en mediana minería cuprífera, con efecto directo en empleo regional y oferta de cobre desde operaciones de menor escala.