
Las compañías financiarán en partes iguales estudios de factibilidad y una planta piloto para evaluar una cadena integrada capaz de producir hasta 10.000 toneladas anuales de óxidos de tierras raras. Una eventual construcción dependerá de los resultados técnicos y comerciales.
Tronox Holdings y la japonesa JX Advanced Metals acordaron destinar aproximadamente US$32 millones a un programa conjunto para evaluar el desarrollo de una cadena de procesamiento y refinación de tierras raras entre Australia y Estados Unidos. El acuerdo, anunciado este 29 de septiembre, contempla un estudio de factibilidad definitivo para una planta de cracking y lixiviación en Australia Occidental, una prefactibilidad para una refinería de óxidos en Mississippi y el desarrollo de una instalación piloto estadounidense destinada a producir cantidades iniciales de óxidos de alta pureza.
Cada compañía financiará el 50% del programa, equivalente a unos US$16 millones por parte. El monto no corresponde al capital necesario para construir las plantas industriales, sino exclusivamente a las etapas de estudios, ingeniería y desarrollo piloto que deberán determinar si el concepto integrado es técnica, económica, ambiental y comercialmente viable.
Bajo la configuración actualmente analizada, las instalaciones podrían alcanzar conjuntamente una capacidad de hasta 10.000 toneladas anuales de óxidos de tierras raras, incluyendo elementos utilizados en imanes permanentes, electrónica avanzada y otras aplicaciones industriales de alta tecnología.
Australia concentraría la primera etapa de procesamiento
El componente australiano contempla desarrollar una planta de cracking y lixiviación en la zona industrial de Rockingham, en Australia Occidental, aproximadamente tres kilómetros al sur de la actual planta de pigmentos de dióxido de titanio de Tronox en Kwinana.
La ubicación permitiría aprovechar infraestructura, servicios y capacidades industriales ya disponibles en las operaciones de la compañía en el estado.
La instalación recibiría concentrados que contienen tierras raras asociados a los recursos minerales de Tronox y realizaría las primeras etapas hidrometalúrgicas necesarias para liberar y acondicionar los elementos antes de su separación y refinación posterior.
El programa financiará ahora un estudio de factibilidad definitivo, una etapa de ingeniería más avanzada que deberá precisar diseño, costos, requerimientos técnicos, desempeño esperado y condiciones necesarias para llevar el activo a una eventual decisión de inversión.
El Gobierno australiano ya había reconocido durante 2026 el proyecto de tierras raras de Tronox en Australia Occidental dentro de su esquema de Major Project Status. Ese antecedente, sin embargo, tampoco constituye una autorización automática de construcción.
Mississippi albergaría la refinería
La segunda pieza del concepto industrial estaría en Estados Unidos.
Tronox y JX Advanced Metals evaluarán mediante un estudio de prefactibilidad una refinería de óxidos de tierras raras en terrenos de Tronox adyacentes a su complejo industrial de Hamilton, Mississippi, donde la compañía opera una de sus principales instalaciones de dióxido de titanio.
La elección busca aprovechar servicios existentes, suministro eléctrico, reactivos e infraestructura industrial, factores que podrían reducir la necesidad de construir desde cero todos los sistemas auxiliares requeridos por una refinería independiente.
Mientras la instalación australiana estaría orientada al cracking y lixiviación del material, la planta estadounidense avanzaría hacia la separación y producción de óxidos de mayor pureza.
Las empresas todavía deberán determinar mediante los estudios qué configuración definitiva resulta competitiva y qué inversiones serían necesarias para alcanzar la escala planteada.
Una planta piloto producirá los primeros óxidos
El acuerdo también financiará una instalación piloto en Estados Unidos, concebida para producir cantidades iniciales de óxidos de tierras raras de alta pureza.
A diferencia de las futuras plantas comerciales, el piloto tendrá como objetivo probar el proceso, generar producto para evaluación y aportar información técnica para el diseño de una eventual operación a mayor escala.
La lista de elementos que Tronox identifica dentro de sus recursos incluye tanto tierras raras ligeras como pesadas.
Entre ellas aparecen neodimio y praseodimio, empleados ampliamente en imanes permanentes de alto desempeño, además de disprosio y terbio, utilizados para mejorar la resistencia térmica de esos materiales.
El concepto también incorpora samario, gadolinio e itrio, cuyos mercados abarcan distintas aplicaciones industriales y tecnológicas.
La presencia de varias tierras raras en una misma materia prima es relevante porque cada elemento requiere procesos de separación y purificación específicos, una de las etapas técnicamente más complejas de esta industria.
Una capacidad potencial de 10.000 toneladas anuales
Tronox y JX Advanced Metals estiman que, si el desarrollo avanza hasta una escala industrial, el conjunto de las instalaciones podría producir hasta 10.000 toneladas de óxidos de tierras raras por año.
La cifra corresponde a la capacidad actualmente considerada para los estudios y no constituye una producción comprometida.
Tampoco existe todavía una fecha definida para iniciar operaciones comerciales.
Tronox había señalado previamente que espera completar durante 2027 el estudio de factibilidad definitivo asociado a la instalación australiana, mientras JX Advanced Metals también sitúa dentro de ese año la conclusión prevista del programa conjunto de evaluación.
Los resultados determinarán tanto la configuración industrial como el tamaño definitivo de los activos, sus costos y las alternativas de financiamiento.
Las compañías podrían formar una sociedad
El acuerdo establece además una ruta para una eventual etapa posterior.
Si los estudios confirman la viabilidad técnica y comercial de la planta australiana y de la refinería estadounidense, Tronox y JX Advanced Metals evaluarían formar una empresa conjunta para financiar, construir y operar los activos.
Esa sociedad todavía no ha sido constituida y su formación tampoco está asegurada.
Las empresas mantienen conversaciones con instituciones financieras respaldadas por gobiernos, entre ellas entidades de Estados Unidos, Australia y Japón, para analizar posibles mecanismos de financiamiento si el proyecto avanza.
Tronox aporta al acuerdo su base de recursos minerales, infraestructura minera y experiencia en procesamiento químico e hidrometalúrgico. JX Advanced Metals, por su parte, opera en materiales avanzados y metales no ferrosos y cuenta con capacidades en fundición, refinación y reciclaje.
La cooperación también abre la posibilidad de estudiar otros minerales presentes en los recursos de Tronox, entre ellos niobio, escandio, zirconio y hafnio.
El paso decisivo será demostrar la viabilidad
El acuerdo de US$32 millones representa una profundización de la estrategia de Tronox para ingresar a segmentos de mayor valor agregado dentro de los minerales críticos, pero mantiene el proyecto en una fase de evaluación.
No existe todavía una decisión final de inversión para construir la planta de cracking en Australia ni la refinería en Mississippi, y tampoco se ha comprometido el capital que requerirían ambas instalaciones a escala comercial.
Durante los próximos meses, los trabajos deberán definir costos de capital y operación, recuperación metalúrgica, características de los productos, requerimientos ambientales, mercados potenciales y condiciones financieras.
Solo después de esa etapa Tronox y JX Advanced Metals decidirán si avanzan hacia la constitución de una sociedad, el financiamiento y la construcción.
Por ahora, el compromiso concreto es de US$32 millones para estudiar, probar y diseñar una cadena que, si demuestra ser viable, podría conectar recursos minerales australianos con capacidad de refinación de tierras raras en Estados Unidos y con la experiencia industrial y tecnológica de ambas compañías.






