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Minería Internacional

Barrick invierte C$20,9 millones en Kingfisher Metals y toma posición en proyecto de cobre y oro en Canadá

Barrick Mining destina C$20,9 millones a Kingfisher Metals, asegurando un 9,9% de participación en el prometedor proyecto de cobre y oro HWY 37 en Canadá.

Barrick invierte C$20,9 millones en Kingfisher Metals y toma posición en proyecto de cobre y oro en Canadá

La minera adquirirá inicialmente un 9,9% de la exploradora canadiense. Al menos el 80% de los recursos obtenidos se destinará al proyecto HWY 37, ubicado en el Triángulo Dorado de British Columbia.

Barrick Mining acordó invertir C$20,89 millones en Kingfisher Metals mediante una colocación privada que le permitirá ingresar como accionista estratégico y obtener exposición directa al proyecto de exploración de cobre y oro HWY 37, en British Columbia, Canadá.

La operación contempla la compra de 15.470.934 unidades a C$1,35 cada una. Cada unidad estará compuesta por una acción común de Kingfisher y medio warrant, mientras que cada warrant completo permitirá adquirir una acción adicional a C$1,70 durante un plazo de dos años.

Una vez cerrada la transacción, Barrick controlará aproximadamente el 9,9% de las acciones emitidas de Kingfisher, sobre una base no diluida. Si ejerce todos los warrants incluidos en la colocación, su participación podría elevarse hasta cerca de 14,1% sobre una base parcialmente diluida.

El acuerdo convierte a Barrick en un socio relevante para una compañía junior que concentra su actividad en el Triángulo Dorado, distrito del noroeste canadiense que reúne proyectos de cobre, oro y plata en distintas etapas de exploración, evaluación y desarrollo.

Capital para acelerar HWY 37

Kingfisher comprometió al menos el 80% de los recursos brutos obtenidos a trabajos de exploración y desarrollo en HWY 37. El saldo podrá utilizarse como capital de trabajo y para otros fines corporativos.

Tras completar la colocación, la empresa proyecta disponer de aproximadamente C$47 millones en caja, fortaleciendo su capacidad para financiar campañas de perforación, estudios geofísicos y levantamientos regionales sin depender inmediatamente de nuevas emisiones de capital.

El foco inmediato estará puesto en delimitar la mineralización de cobre y oro identificada en el sector Hank, además de avanzar sobre otros objetivos dentro de la propiedad.

Kingfisher inició en 2026 un programa financiado de 15.000 metros de perforación diamantina, apoyado por tres equipos, para evaluar blancos de tipo pórfido de cobre-oro y sistemas epitermales de oro-plata. La campaña también incorpora geofísica de polarización inducida, levantamientos electromagnéticos y magnéticos, cobertura LiDAR, mapeo y muestreo geoquímico.

La propiedad HWY 37 abarca aproximadamente 933 kilómetros cuadrados, mientras que el proyecto cercano Forrest Kerr suma otros 202 kilómetros cuadrados. En conjunto, la compañía controla una posición territorial de alrededor de 1.135 kilómetros cuadrados en el Triángulo Dorado.

El interés está en el descubrimiento Hank

Uno de los principales factores detrás de la inversión es el potencial del descubrimiento Hank, donde Kingfisher confirmó durante 2025 la presencia de un sistema mineralizado asociado a un ambiente de pórfido.

El sondaje de descubrimiento HW-25-011 interceptó 425 metros con 0,15% de cobre, 0,21 gramos de oro por tonelada y 2,2 gramos de plata por tonelada, equivalente a 0,40% de cobre equivalente bajo los supuestos utilizados por la exploradora.

La longitud informada corresponde al tramo perforado y el ancho verdadero de la mineralización todavía no ha sido determinado. Tampoco existe, hasta ahora, una estimación formal de recursos minerales para el descubrimiento, por lo que el programa en curso buscará establecer continuidad, geometría y posibles extensiones laterales y en profundidad.

El interés de una minera de escala global no transforma automáticamente el activo en un proyecto económicamente viable, pero sí entrega respaldo financiero y técnico para ejecutar una evaluación más intensiva. En exploración, esa capacidad puede reducir el riesgo asociado a campañas interrumpidas por falta de capital y permitir una planificación con mayor continuidad.

Barrick obtiene derechos técnicos y de información

La colocación estará acompañada por un acuerdo de derechos de inversionista. Mientras Barrick mantenga al menos un 5% de participación en Kingfisher, contará con mecanismos para preservar su posición frente a futuras emisiones, derechos de acceso a información técnica de HWY 37 y facultades asociadas a eventuales procesos de dilución.

Durante 24 meses, Kingfisher tampoco podrá vender, transferir o entregar regalías, streams u otros intereses sobre HWY 37 sin el consentimiento previo de Barrick, salvo excepciones establecidas en el contrato.

Ambas compañías conformarán además un comité técnico. Kingfisher podrá solicitar apoyo y experiencia de Barrick durante las campañas de perforación previstas para 2027 y 2028, incorporando capacidades de evaluación geológica y planificación de programas utilizadas en operaciones y proyectos de mayor escala.

La estructura del acuerdo también establece límites para el inversionista. Durante dos años, Barrick estará sujeta a una cláusula que le impedirá superar el 15% de las acciones emitidas, umbral que podría subir a 19,9% si un tercero alcanza una participación igual o superior al 10%.

La minera acordó además mantener por 18 meses las acciones y warrants adquiridos, sujeto a las excepciones contempladas en la transacción. Durante un período de dos años deberá votar conforme a las recomendaciones del directorio o de la administración de Kingfisher, o abstenerse en las materias correspondientes.

Una inversión con opción de crecimiento

La operación permite a Barrick ingresar al activo sin asumir todavía el costo ni el riesgo de adquirir directamente el proyecto. La compañía obtiene exposición accionaria, acceso a información técnica y capacidad de acompañar las campañas, mientras Kingfisher mantiene la propiedad y operación de sus concesiones.

Este tipo de inversión se ha convertido en una herramienta habitual para las grandes mineras que buscan ampliar su cartera de oportunidades tempranas. En lugar de competir por activos avanzados con valorizaciones más elevadas, pueden posicionarse en compañías junior con descubrimientos recientes y participar en su evolución geológica.

La presencia de Barrick también puede mejorar la visibilidad de Kingfisher frente al mercado de capitales y a potenciales socios, aunque la creación de valor seguirá dependiendo de los resultados de perforación, la continuidad de las leyes, la escala del sistema y las condiciones de infraestructura y acceso.

El cierre de la colocación estaba previsto para concretarse a más tardar el 27 de julio de 2026, sujeto a las condiciones habituales y a la aprobación de la Bolsa de Valores de Riesgo de Toronto. Los títulos emitidos quedarán sometidos al período legal de retención aplicable en Canadá.

Qué observará la industria

Los próximos resultados del programa de 15.000 metros serán determinantes para conocer si Hank puede evolucionar desde un descubrimiento inicial hacia un sistema mineralizado de dimensiones relevantes.

La atención estará concentrada en las perforaciones de extensión alrededor del sondaje HW-25-011, en los nuevos blancos del distrito Hank-Mary y en la posibilidad de identificar más de un centro mineralizado dentro de la extensa propiedad.

Para Barrick, la inversión representa una alternativa de bajo costo relativo para aumentar su exposición a cobre y oro en una jurisdicción minera consolidada. Para Kingfisher, significa capital disponible, respaldo técnico y una mayor capacidad para sostener campañas de exploración de varios años.

El acuerdo no garantiza que HWY 37 avance hacia una mina, pero instala al proyecto dentro del radar de una de las mayores productoras mundiales de oro y cobre. A partir de ahora, será la perforación la que deberá demostrar si la escala geológica justifica una participación más profunda.