Minería Internacional

Noruega busca tener listo en 2028 el plan para explotar el mayor yacimiento de tierras raras de Europa

Noruega avanza en la planificación del yacimiento de tierras raras Fensfeltet, con el objetivo de tener un plan listo para 2028, mientras se evalúan sus impactos ambientales y se busca diversificar el

Noruega busca tener listo en 2028 el plan para explotar el mayor yacimiento de tierras raras de Europa
Seguir en Google

El Gobierno inició la planificación estatal de Fensfeltet, en el sur del país. La propuesta se sometería a consulta pública en 2027, mientras la ubicación de las instalaciones y sus efectos ambientales siguen sin resolverse.

Noruega comenzó este miércoles 23 de septiembre la planificación estatal de Fensfeltet, en el municipio de Nome, región de Telemark. El Gobierno aspira a tener listo, a más tardar en 2028, el plan que establecerá dónde y bajo qué condiciones podría desarrollarse el mayor yacimiento documentado de tierras raras de Europa. En el área estudiada por Rare Earths Norway se estiman 15,9 millones de toneladas de óxidos de estos elementos, pero la decisión anunciada no autoriza todavía la construcción de una mina.

El primer paso será elaborar un programa que defina qué alternativas y efectos deberán estudiarse. El Ministerio de Comercio, Industria y Pesca preparará la propuesta y espera enviarla a consulta pública lo antes posible en 2027. La autoridad encargada de aprobar el plan territorial será el Ministerio de Gobierno Local y Desarrollo Regional.

El calendario oficial apunta a concluir el plan entre fines de 2027 y 2028. Antes de que pueda comenzar la extracción harán falta evaluaciones ambientales, otras autorizaciones exigidas por la legislación noruega y una decisión de inversión de las empresas interesadas.

Un recurso que casi duplicó su estimación

La magnitud del depósito explica la prioridad que Oslo le ha dado al proyecto. En marzo, Rare Earths Norway elevó de 8,8 millones a 15,9 millones de toneladas su estimación de óxidos de tierras raras contenidos en los recursos minerales de su área en Fen. El aumento, cercano al 81% respecto de la cifra publicada en 2024, se basó en nuevos sondajes y en una evaluación técnica realizada por WSP Norge.

De ese total, 14,2 millones de toneladas corresponden a recursos inferidos y 1,7 millones a recursos indicados. Son categorías de estimación geológica, con distintos niveles de certeza: la cifra no equivale a reservas cuya extracción comercial ya esté demostrada, ni a producción disponible para la industria. La empresa todavía debe acreditar la viabilidad técnica y económica del proyecto.

Entre los elementos presentes destacan el neodimio y el praseodimio. Según Rare Earths Norway, sus óxidos representan alrededor del 19% de la estimación actualizada. Ambos se utilizan para fabricar imanes permanentes empleados en motores de vehículos eléctricos, aerogeneradores y equipos de defensa.

La compañía obtuvo derechos de extracción sobre parte del área en 2023. Esos derechos le permiten avanzar hacia una solicitud de licencia operativa, pero no reemplazan el plan territorial ni las demás aprobaciones necesarias para poner en marcha la faena.

La ubicación de la planta abre el conflicto ambiental

La planificación pasó a manos del Estado en abril, después de que el municipio de Nome pidiera al Gobierno asumir el proceso. La decisión respondió a la necesidad de evaluar conjuntamente intereses industriales, ambientales y territoriales que exceden el ámbito local.

Rare Earths Norway propone una operación subterránea, con extracción y trituración de roca bajo la superficie. Eso no elimina la necesidad de instalaciones exteriores. El plan estatal deberá definir espacios para la planta de procesamiento, el manejo de materiales sobrantes y la infraestructura asociada, además de delimitar la zona minera bajo tierra.

Uno de los lugares estudiados para las instalaciones de superficie es Bærevann. Una evaluación ambiental encargada durante la planificación local registró allí 78 especies incluidas en la Lista Roja noruega. De ellas, 28 figuran en categorías de amenaza; otras 48 están clasificadas como casi amenazadas y dos cuentan con datos insuficientes para determinar su situación. El informe también identificó 168 áreas con tipos de hábitat de interés ecológico.

La ubicación definitiva no está resuelta. Las evaluaciones deberán examinar las alternativas y sus efectos sobre la biodiversidad. También queda por definir el tratamiento de los materiales sobrantes y del torio presente en el depósito. Esos asuntos forman parte de las condiciones que las empresas deberán resolver para demostrar que la operación puede realizarse.

El interés europeo y los pasos pendientes

Fen tiene relevancia más allá de Noruega. La Comisión Europea estima que China abastece el 98% de la demanda de imanes de tierras raras de la Unión Europea. Contar con minerales en suelo europeo podría diversificar el suministro, aunque la extracción sería solo una etapa: después se necesitan procesos para separar los elementos, producir metales y fabricar los imanes.

Rare Earths Norway proyecta producir un concentrado mixto y mantiene conversaciones con otros actores para desarrollar las etapas posteriores de esa cadena industrial. Por ahora, Europa no tiene una mina de tierras raras en operación. La empresa sitúa el posible inicio de la extracción en la primera mitad de la década de 2030, sujeto al resultado de la planificación, los permisos y la decisión de inversión.